Gazpacho andaluz receta de la abuela frescura pura

ADVERTISEMENT

Instrucciones Paso a Paso

ADVERTISEMENT

Paso 1: Preparar los ingredientes

Lava bien todos los vegetales. Pela los tomates (opcional, pero mi abuela siempre lo hacía para conseguir una textura más sedosa). Para pelarlos fácilmente, haz una pequeña incisión en forma de cruz en la base y sumérgelos en agua hirviendo durante 30 segundos, después pásalos a agua fría.

Paso 2: Remojar el pan

Pon la miga de pan en un pequeño bol con agua fría durante 5 minutos. Este paso es crucial para la textura final del gazpacho andaluz receta de la abuela. El pan debe quedar bien hidratado pero no completamente empapado.

Paso 3: Preparar la base

Corta los tomates en cuartos y retira las semillas. Pela el pepino y córtalo en trozos. Elimina las semillas y el tallo del pimiento y córtalo en trozos. Pela el diente de ajo y córtalo por la mitad para retirar el germen (la parte central verde) que puede resultar indigesta.

Paso 4: Triturar

Escurre el pan y añádelo a un procesador de alimentos junto con los tomates, el pepino, el pimiento y el ajo. Tritura hasta obtener una mezcla homogénea. Mi abuela usaba un pasapurés tradicional, pero una batidora moderna facilita mucho el proceso.

Paso 5: Emulsionar

Con la batidora en marcha, añade lentamente el aceite de oliva en un hilo fino para que se emulsione correctamente. Este método hace que el gazpacho quede más cremoso, un truco que las abuelas andaluzas han practicado durante generaciones.

Paso 6: Condimentar

Agrega el vinagre y la sal al gusto. Mi abuela siempre decía: “El gazpacho debe tener tres puntos: aceite, vinagre y sal”. Prueba y ajusta según tu preferencia.

Paso 7: Ajustar la textura

Añade el agua fría poco a poco hasta conseguir la consistencia deseada. Recuerda que al enfriarse, el gazpacho espesará ligeramente. Para un gazpacho más auténtico, la textura debe ser líquida pero con cuerpo, no como un puré espeso.

Paso 8: Reposar y enfriar

Deja reposar el gazpacho en el refrigerador durante al menos 2 horas. Este tiempo es esencial para que los sabores se integren perfectamente. Como decía mi abuela: “El gazpacho de hoy sabe mejor mañana”.

 

continúe en la página siguiente

ADVERTISEMENT



ADVERTISEMENT