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Una vez que la masa esté lista:
Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente engrasado con mantequilla o aceite.
Cubre con un paño húmedo o con plástico adherente y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que doble su tamaño.
Este primer levado permite que la masa desarrolle su estructura y suavidad característica del pan recién horneado.
Paso 5: Preparar la mantequilla de ajo
Mientras la masa sube, puedes preparar la mantequilla que dará sabor al pan:
En un bol pequeño, mezcla la mantequilla blanda con el ajo finamente picado, el perejil y la sal.
Si te gusta un toque picante, añade hojuelas de chile al gusto.
Reserva la mantequilla a temperatura ambiente para que esté fácil de untar sobre la masa.
Tip: Para un sabor más intenso, deja que la mantequilla repose unos minutos antes de usarla, permitiendo que los sabores se mezclen bien.
Paso 6: Formar el pan
Cuando la masa haya levado:
Desgasifica suavemente la masa presionando con las manos para eliminar el exceso de aire.
Extiende la masa sobre una superficie ligeramente enharinada, formando un rectángulo.
Unta generosamente la mantequilla de ajo sobre la superficie y espolvorea el queso rallado de manera uniforme.
Puedes enrollar la masa como un cilindro para hacer un pan tipo baguette, o cortarla en tiras y trenzarla para un pan más decorativo.
Variación: También puedes formar bollitos individuales, ideales para acompañar sopas o ensaladas.
Paso 7: Segundo levado
Coloca la masa formada en la bandeja para hornear y cúbrela nuevamente con un paño húmedo.
Deja que repose durante 30-40 minutos, hasta que vuelva a crecer ligeramente.
Este segundo levado asegura que el pan quede esponjoso y ligero, con una textura perfecta al morder.
Paso 8: Hornear
Precalienta el horno a 180°C (350°F).
Hornea el pan durante 20-25 minutos, o hasta que esté dorado y el queso fundido burbujee deliciosamente.
Observa la superficie: debe estar ligeramente crujiente y aromática, con el característico olor a ajo y mantequilla.
Tip: Para un pan más crujiente, pincela ligeramente la parte superior con mantequilla derretida antes de hornear.
Paso 9: Servir
Deja enfriar ligeramente el pan antes de cortarlo, unos 5 minutos son suficientes.
Sirve caliente y disfruta del contraste entre el interior suave y esponjoso y la corteza dorada y crujiente, con el queso fundido y el sabor del ajo y las hierbas.
Consejo: Este pan es ideal para acompañar platos italianos, sopas cremosas, ensaladas frescas o simplemente para disfrutar como snack.
Consejos Adicionales
Queso extra: Para los amantes del queso, añade más queso rallado en la parte superior antes de hornear.
Hierbas aromáticas: Orégano, tomillo o albahaca seca pueden darle un sabor gourmet.
Pan más suave: Sustituye un 10-20% de la harina de pan por harina de trigo común para un pan más tierno.
Congelar: Puedes congelar la masa antes del segundo levado y hornear cuando desees. Solo deja que alcance la temperatura ambiente antes de hornear.
Variedad de quesos: Mezcla mozzarella con un poco de parmesano o cheddar para un sabor más profundo y fundente.
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